Manejo agudo de quemaduras en Pediatría

Guía Práctica

Contenido de la Guía

1. Introducción y Epidemiología

Las quemaduras en pediatría son una causa significativa de morbilidad y mortalidad. Requieren un manejo especializado debido a las diferencias fisiológicas entre niños y adultos, como una mayor superficie corporal relativa, piel más delgada y mayor riesgo de hipotermia e inestabilidad hemodinámica.

La prevención es clave, pero un manejo agudo adecuado es fundamental para mejorar el pronóstico y reducir las secuelas a largo plazo.

2. Evaluación Inicial de la Quemadura

2.1. Determinación de la Profundidad

  • Primer Grado (Superficial): Solo epidermis, eritema, dolor, no ampollas.
  • Segundo Grado (Espesor Parcial):
    • Superficial: Dermis papilar, ampollas, rosada, dolorosa, llena capilar.
    • Profunda: Dermis reticular, ampollas rotas, blanquecina, menos dolor, relleno capilar lento.
  • Tercer Grado (Espesor Total): Todas las capas, color aperlado/carbonizado, indolora, textura de cuero.

2.2. Estimación de la Superficie Corporal Quemada (%SCQ)

La "Regla de los Nueves" no es precisa en niños. Utilice la Tabla de Lund-Browder o la "Regla de la Palma de la Mano" (la palma del paciente, incluyendo los dedos, representa aproximadamente el 1% de su SCQ).

Importante: Solo las quemaduras de segundo y tercer grado se incluyen en el cálculo del %SCQ para la reanimación líquida.

2.3. Evaluación de la Vía Aérea y Lesión por Inhalación

Busque signos como quemaduras faciales, vibrisas nasales chamuscadas, esputo carbonáceo, disfonía, estridor, y antecedentes de quemadura en espacio cerrado.

3. Manejo Inmediato y Reanimación

3.1. Detención del Proceso de Quemadura

Remover ropa quemada, joyas. Enfriar con agua tibia (15-25°C) por 10-20 minutos. Evitar agua helada para prevenir hipotermia.

3.2. Vía Aérea, Respiración y Circulación (ABC)

  • Vía Aérea: Asegurar permeabilidad. Intubación temprana si hay signos de lesión por inhalación o compromiso inminente.
  • Respiración: Evaluar la respiración. Oxígeno suplementario.
  • Circulación: Establecer accesos vasculares (2 vías si >10% SCQ).

3.3. Reanimación Hídrica (Fórmula de Parkland Modificada)

La reanimación con líquidos es crucial en quemaduras de segundo y tercer grado con %SCQ > 10% en niños. Se utiliza solución de Ringer Lactato.

Fórmula de Parkland Modificada (quemaduras):
Para quemaduras de segundo y tercer grado:
3 mL x Peso (kg) x %SCQ (en las primeras 24 horas)
Administrar el 50% de este volumen en las primeras 8 horas desde la quemadura, y el 50% restante en las siguientes 16 horas.

Fórmula de Holliday-Segar (mantenimiento basal):

  • Primeros 10 kg: 100 mL/kg/día
  • Siguientes 10 kg (11-20 kg): 50 mL/kg/día
  • Cada kg adicional (>20 kg): 20 mL/kg/día

La calculadora de líquidos endovenosos en la pestaña "Calculadora de Líquidos" ahora considera ambos requerimientos.

4. Criterios de Hospitalización y Referencia

Se debe considerar la hospitalización o referencia a un centro especializado en quemados pediátricos en los siguientes casos:

  • Quemaduras de segundo grado > 10% SCQ.
  • Cualquier quemadura de tercer grado.
  • Quemaduras que afectan cara, manos, pies, genitales, periné o articulaciones mayores.
  • Quemaduras circunferenciales.
  • Lesión por inhalación.
  • Quemaduras eléctricas o químicas.
  • Quemaduras en niños con comorbilidades preexistentes.
  • Signos de abuso infantil.
  • Cualquier quemadura en la que exista duda sobre la capacidad de cuidado en casa.
5. Manejo del Dolor

El dolor es una característica prominente de las quemaduras y debe ser manejado agresivamente. Utilice una escala de dolor adecuada para la edad del niño (ej. FLACC, Wong-Baker, VAS).

  • Analgésicos orales: Paracetamol, AINEs (para dolor leve a moderado).
  • Opioides: Morfina, fentanilo (para dolor moderado a severo). Administrar de forma segura y titulando la dosis.
  • Consideraciones no farmacológicas: Distracción, musicoterapia, presencia de los padres.
6. Cuidado de Heridas

El objetivo es prevenir la infección, promover la cicatrización y minimizar las cicatrices. La limpieza diaria es fundamental.

  • Limpieza: Con agua y jabón suave o solución salina estéril.
  • Desbridamiento: Retirar tejido no viable y ampollas rotas. Ampollas intactas pequeñas pueden dejarse.
  • Apósitos: Variedad de opciones según la profundidad y extensión (sulfadiazina de plata, hidrogeles, apósitos de plata, etc.). Cambios de apósito regulares.
  • Profilaxis antitetánica: Evaluar el estado de vacunación.
7. Prevención y Manejo de Complicaciones

7.1. Infección

Complicación frecuente. Vigilar signos de infección local y sistémica. Cultivos si hay sospecha. Antibióticos según antibiograma.

7.2. Hipotermia

Los niños pierden calor rápidamente. Mantener ambiente cálido, líquidos tibios.

7.3. Síndrome Compartimental

En quemaduras circunferenciales profundas. Requiere escarotomía o fasciotomía.

7.4. Alteraciones Metabólicas

Hipoglucemia, desequilibrio electrolítico. Monitoreo frecuente.

8. Soporte Nutricional

Los niños quemados tienen un estado hipermetabólico significativo. La nutrición adecuada es vital para la cicatrización y la recuperación.

  • Inicio temprano: Tan pronto como sea posible, preferiblemente por vía enteral.
  • Altas calorías y proteínas: Calcular requerimientos individualmente.
  • Suplementos: Vitaminas (A, C, E), zinc.
9. Consideraciones Psicosociales

Las quemaduras son experiencias traumáticas para niños y familias. El soporte psicológico es crucial.

  • Apoyo a la familia.
  • Evaluación de estrés postraumático, ansiedad, depresión.
  • Intervención temprana por parte de psicólogos infantiles.
  • Fomentar la reintegración social y escolar.